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Presentación del libro
Sindicatos, concertación
y salario social en Asturias
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PRENSA
 
» La concertación, necesitada de la intervención de las ONG y los trabajadores sociales
La Nueva España, 18.05.2016
» La re-conquista del salario social
El Sindicato, 06.2013
» «Si los sindicatos no existiesen habría que inventarlos»
El Comercio, 04.02.2013
» Ideas para repensar el modelo social
La Nueva España, 13.12.2012
» La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro "Sindicatos, Concertación y el Salario Social en Asturias"
ccooasturias.es, 18.10.2012


 
La concertación, necesitada de la intervención de las ONG y los trabajadores sociales
La Nueva España, 18 de mayo de 2016
Los expertos valoran los diez años de existencia del salario social

Luján Palacios

Xana Reyes Fernández, Adrián Redondo y José Manuel Parrilla. [Foto: Juan Plaza]
Xana Reyes Fernández, Adrián Redondo y José Manuel Parrilla. [Foto: Juan Plaza]

El salario social ya ha celebrado los diez años de existencia, y para los expertos "necesitaría una revisión" con el objetivo de incorporar a nuevos actores" en un ámbito que, con la crisis, se ha visto desbordado.

El Club La Nueva España de Gijón celebró el pasado lunes una sesión de análisis en la que se desmenuzó el pasado, presente y futuro de una ayuda económica concebida en su origen como una prestación para personas que carezcan de recursos suficientes para cubrir sus necesidades". Un concepto que, diez años después, no se ha revisado ni evaluado, señalaba el lunes José Manuel Parrilla, autor del libro "Sindicatos, concertación y salario social en Asturias". Parrilla puso de relieve cómo diez años después de la puesta en marcha de esta prestación "hay más gente que entonces durmiendo en las calles", y apostó por incorporar a al modlo de la concertación a "las grandes organizaciones no gubernamentales y a los profesionales del trabajo social", en un contexto en el que "este tipo de cuestiones tienen poco espacio en el debate social" y en el que "la sensación general es de insatisfacción con el salario social", si bien "lo que debemos hacer es trabajar en la línea de mejorarlo, ver lo que se puede hacer".

Adrián Redondo, de Comisiones Obreras, valoró por su parte positivamente los avances en los últimos años en cuanto al ritmo de resolución de expedientes, el incremento de la partida presupuestaria para el salario social y el incremento en el número de beneficiarios, de 8.041 en junio de 2012 a 18.603 en diciembre del año pasado. Unas cifras que ponen de manifiesto la necesidad de muchos ciudadanos de acudir a la solidaridad para salir adelante, y que tiene en la Red de Solidaridad Popular una buena baza, como explicó Xana Reyes Fernández, coordinadora de la entidad en Gijón.

La responsable indicó cómo se organizan en asambleas y grupos de trabajo entre los que se cuentan una asesoría laboral, una despensa para recoger artículos infantiles de 0 a 3 años, una academia solidaria en la que se imparten clases de apoyo escolar a niños de familias en dificultades de manera gratuita, una despensa solidaria para aprovisionar de alimentos y productos de primera necesidad a familias víctimas de la crisis y un grupo de teatro.

 



 

 
La re-conquista del salario social
El Sindicato, junio de 2013

José Manuel Parrilla Fernández

Los salarios sociales o rentas mínimas de inserción son los dispositivos más específicos de lucha contra la pobreza con los que cuenta nuestro sistema de protección social. Son políticas de ámbito autonómico que solamente en unos pocos casos, entre los que se encuentra Asturias, han superado el carácter de subsidio graciable y alcanzan una cobertura significativa de la población en situación o riesgo de pobreza. De hecho, Asturias es la tercera de las comunidades autónomas, tras el País Vasco y Navarra, en gasto en salario social por habitante, que en 2011 fue de 35,20 euros (creció un 14% entre 2008 y 2011), en cuantía básica del ingreso (442,96 euros frente a una media de 422,36 euros) y en tasa de cobertura de la población en riesgo de pobreza: 18% frente a una media del 5,4%, habiendo aumentado en más de 7 puntos porcentuales desde el inicio de la crisis en 2008.

Asturias es la tercera comunidad autónoma que más destina al salario social por habitante
Asturias es la tercera comunidad autónoma que más destina al salario social por habitante

Son éstos los efectos más positivos de la Ley 4/2005 de Salario Social Básico (SSB), que supuso un avance sobre el anterior Ingreso Mínimo de Inserción (IMI), al reconocer el llamado "doble derecho": a la renta básica y a la inserción social, entendidos ambos como derechos complementarios. Este enfoque del doble derecho se funda en la convicción de que la sola transferencia económica deja a menudo sin resolver las causas de fondo de la exclusión, entendida como un fenómeno multidimensional en el que confluyen aspectos estructurales, colectivos y personales, mediados por factores diversos como los económicos y laborales, políticos, étnicos o de género, entre otros.

A la vez, reconoce que las medidas de incorporación social solamente se pueden aplicar con esperanza de éxito si se adaptan lo más posible a la pluralidad de situaciones y procesos que producen la exclusión en cada persona o grupo. Por ello la Ley del SSB y el Plan de Inclusión del Principado de Asturias (por cierto caducado ya y sin que sepamos si se va a prorrogar o qué lo va a sustituir) prevén la elaboración de programas personalizados de incorporación social y la creación de proyectos de integración social diseñados para dar respuesta a las múltiples formas y dimensiones de la exclusión social.

Este enfoque del salario social intentaba superar las limitaciones del antiguo IMI, que vinculaba de un modo muy directo la renta mínima al empleo protegido, intencionalmente orientado a la inserción laboral, pero cuyos resultados a la hora de insertar en el mercado laboral normalizado eran escasos.

Los retos actuales y las asignaturas pendientes

La ya prolongada crisis económica pone a prueba los dispositivos de inclusión existentes: ha hecho aflorar nuevas formas de pobreza y ha empobrecido a personas que nunca pensaron llegar a esa situación. El Salario Social Básico fue diseñado para una situación con menor incidencia de la pobreza y perfiles de exclusión diferentes a los actuales: el desempleo masivo y los desahucios son ahora los dos grandes vectores de pobrezaexclusión, junto con los recortes en la práctica totalidad de las políticas de bienestar.

Por otro lado, la Ley constituye el Salario Social Básico como un derecho, por lo que no se puede negar a quien se encuentra en las situaciones previstas, lo que obliga a aumentar la partida presupuestaria correspondiente en este período de fuerte crecimiento del riesgo de pobreza, en que las solicitudes aumentan significativamente: la Consejería de Bienestar Social reconoce más de seis mil solicitudes pendientes, que acumulan un retraso de casi dos años, lo que supondría casi duplicar el número de titulares.

Las dificultades de tramitación, unidas a la fuerte demanda subsiguiente a la crisis y a los cambios frecuentes de Gobierno autonómico, han derivado en un alto riesgo de desvirtuar esta prestación: cuando se han acumulado varios miles de solicitudes sin resolver se pierde el efecto de inserción y sobrecarga otros dispositivos ya sean municipales (ayudas de emergencia social que están sustituyendo durante muchos meses al salario social en tramitación) y ayudas de las ONGs: Cáritas de Asturias constata que una proporción notable de quienes piden su ayuda son personas que aguardan la resolución de su solicitud del salario social.

Ante este escenario, el Salario Social Básico es un valioso dispositivo que puede y debe funcionar mejor. Para ello es necesario y urgente no sólo resolver el actual atasco de varios miles de solicitudes acumuladas sino a la vez fortalecer los instrumentos de incorporación social evitando caer en una visión reduccionista que todo lo fía a una pretendida formación para el empleo. Un empleo que con la crisis actual está aún más difícil de lograr, incluso para quienes -sin otros factores añadidos- han caído en la pobreza precisamente a consecuencia de estar excluidos del mercado laboral.

Reconquistar derechos sociales para los excluidos

La actual reconfiguración de la pobreza hace preciso también reconsiderar los dispositivos previstos en la Ley del SSB para responder a una realidad diferente: sería un error aplicar una lógica activadora reduccionista, que parece que solamente entiende la incorporación social en términos laborales, detrayendo para ello buena parte de los recursos necesarios para proyectos de integración social multidimensionales que deben gestionar los municipios.

El SSB ha sido una conquista importante de derechos sociales para quienes se ven excluidos de los niveles de bienestar básicos. Una conquista de la sociedad asturiana, porque políticas de esta índole mejoran la cohesión social y dan mayor estatura ética a la comunidad. Una conquista en la que las organizaciones sindicales mayoritarias han sido protagonistas destacadas, mediante su tenaz propuesta en el marco de la concertación social autonómica.

El difícil momento actual requiere una nueva apuesta por aplicar con solvencia esta política y reformular lo que ya no responde a la situación social presente; requiere una reconquista de este derecho a la inclusión social, en un contexto que se ha tornado brutalmente excluyente, afectando a estratos de población que se hallaban perfectamente integrados social y económicamente. Las organizaciones sindicales mayoritarias, junto con otros movimientos sociales y las organizaciones del tercer sector, están llamadas a impulsar de nuevo una fuerte conciencia social sobre la necesidad de estas políticas y su buen funcionamiento.

José Manual Parrilla Fernández es profesor de Sociología en la Universidad de Oviedo y autor del libro "Sindicatos, Concertación y Salario Social en Asturias" (KRK, Oviedo 2012)

 



 

 
«Si los sindicatos no existiesen habría que inventarlos»
El Comercio, 04 de febrero de 2013
«El modelo de concertación social ha contribuido a pacificar el panorama político y social de Asturias»
José Manuel Parrilla. Autor del libro Sindicatos, Concertación y Salario Social en Asturias

Oviedo, J. A. García

José Manuel Parrilla posa en La Laboral con su último libro. [Foto: Pañeda]
José Manuel Parrilla posa en La Laboral con su último libro. [Foto: Pañeda]

¿Sirve la concertación realmente para algo en la práctica? ¿Están cumpliendo los sindicatos con la labor que les corresponde? Estas y otras preguntas las aborda José Manuel Parrilla en su libro: 'Sindicatos, concertación y salario social en Asturias'. El actual vicedecano de Estudiantes de la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales Jovellanos defiende el papel de las centrales aunque reconoce la necesidad de que se amolden a las nuevas realidades.

-Un ciudadano puede que desconozca lo que significa la concertación social. ¿Tiene alguna utilidad en la práctica?

-Evidentemente sí. La concertación ha sido uno de los instrumentos de gobernanza fundamentales de la transición para acá. En momentos conflictivos y no tan conflictivos ha permitido desarrollar un Estado moderno y ha permitido llevar a cabo políticas sociales siguiendo la estela de otros países europeos. Los resultados que se han visto en nuestra democracia no hubieran sido los mismos sin este instrumento.

-El pacto social en Asturias es un elemento muy consolidado.

-Sí, es cierto. Está claro que todo puede ser criticado, incluso, este modelo de concertación que llegado el caso puede pedir ampliar el número de actores. Sería conveniente que ese modelo evolucionase para diseñar también otro tipo de políticas.

-Algunas voces critican el sistema y sostienen que la concertación sólo sirve para repartirse la tarta entre la patronal y los sindicatos. ¿Qué le parece?

-Gobierno y agentes sociales tienen que transmitir una imagen exacta de lo que es la concertación. Siempre habrá críticas interesadas que intenten quitar valor al pacto y al papel que desempeñan los actores. Por ejemplo, el ataque que sufren los sindicatos no es un ataque ingenuo. Puede haber reproches a su labor pero de ahí a desautorizarlos... Los sindicatos si no existieran habría que inventarlos. O mejor dicho reinventarlos. Es cierto que el modelo sindical ha perdido presencia. En el mundo de hoy los sindicalistas tienen que tomar nota de ciertos datos de la realidad que no se pueden pasar por alto. Es imprescindible conectar con las demandas de la ciudadanía.

-Es curioso que la concertación siempre se haya firmado con gobiernos de izquierda. ¿Por qué ocurre esto?

-Hay que hacer una precisión a este respecto. En 1996, durante el Gobierno de Sergio Marqués, el acuerdo de concertación no se firmó por los problemas internos del propio Ejecutivo, no porque hubiera discrepancias con los agentes sociales. Y en el caso del Gobierno de Cascos, que fue un periodo muy breve, me consta que se había empezado a dialogar. El Ejecutivo de Foro sabía que era un instrumento de gobernanza importante.

-Vamos que allana el camino al Ejecutivo de turno.

-De algún modo contribuye a la gobernanza. En este sentido me gustaría destacar que hay dos tipos de concertación: uno más restringido a cuestiones de tipo laboral y otro por el que se desarrollan actuaciones más políticas.

-¿Son los empresarios asturianos 'raras avis'? Lo digo porque no es muy habitual ver a la patronal firmar acuerdos de concertación en los tiempos que corren.

-Los datos demuestran que en Asturias son más sensibles a la concertación. De algún modo han asumido una fórmula que, no lo olvidemos, les reporta algún tipo de beneficio. La paz social ha influido mucho. Cabe recordar que las grandes empresas radicadas aquí no forman parte de la Fade. Estratégicamente tiene un valor significativo contar con el apoyo del diálogo social. Es una decisión inteligente porque garantiza una paz social que tiene efectos positivos para todos. Otra cosa son las críticas que se hacen sobre el reparto del dinero. A mí eso me parece que es como quedarse con la espuma de la cerveza.

-La conflictividad laboral ha sido protagonista en Asturias durante mucho tiempo. ¿Ha colaborado la concertación en cambiar la imagen de la región?

-El modelo del acuerdo social ha contribuido a pacificar el escenario político y social asturiano. Es importante que, a pesar de los cambios que condicionan el marco de «diálogo, todas las partes han sido capaces de llegar a acuerdos negociando a la baja y salvando elementos fundamentales. Es importante que los sindicatos, que han sido cuestionados en algunas ocasiones, se hayan comprometido con las políticas sociales. Su insistencia ha conseguido avances.

-Por ejemplo. Fue gracias a su intervención como se consiguió consolidar esta ayuda que, en mi opinión, está siendo mal aplicada desde la actual consejería. Observo prejuicios al querer apostar por la reinserción laboral en un momento en el que el desempleo presenta unas cifras tan brutales. Suena a brindis al sol en las circunstancias actuales.

-¿Y el nivel de cumplimiento? ¿Se ejecutan los acuerdos de concertación?

-Es cierto que hay elementos que quedan sin desarrollar, pero en general no es así. Hay un esfuerzo por cumplir con los acuerdos firmados.

 



 

 
Ideas para repensar el modelo social
La Nueva España, 13 de diciembre de 2012
El sociólogo José Manuel Parrilla pide «no cargar contra los sindicatos» e insta a cambiar la percepción sobre la pobreza

C. J.

Por la izquierda, Prado Alberdi, Suárez Serrano y Parrilla, ayer, en la Laboral.  [Foto: Marcos León]
Por la izquierda, Prado Alberdi, Suárez Serrano y Parrilla, ayer, en la Laboral. [Foto: Marcos León]

En plena crisis, «el salario social y la pobreza son cuestiones que desgraciadamente no han perdido actualidad». Por ello, el sociólogo José Manuel Parrilla, que ayer presentó en la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales «Jovellanos» el libro «Sindicatos, Concertación y Salario Social en Asturias», editado por la Fundación Juan Muñiz Zapico de Comisiones Obreras (CC OO) de Asturias, demanda un «cambio» en nuestra percepción social sobre la pobreza. «La crisis es una oportunidad para repensar nuestro modelo social», apunta.

Parrilla, profesor del departamento de Sociología de la Universidad y vicedecano de la Facultad donde ayer se presentó la publicación, acompañado de Francisco Prado Alberdi y Eugenia Suárez Serrano, decana del centro, defendió durante su intervención la importancia de defender y fomentar la cultura del sindicalismo, pues «cargar contra los sindicatos en este momento es de una injusticia manifiesta». Asimismo, remarcó que los esfuerzos deberían volcarse ahora «más hacia los sectores excluidos» y no en las ayudas a formación para el empleo. A su juicio, la concertación social ha sido un mecanismo importante en el desarrollo del Estado del bienestar. Aunque en Asturias «estamos a la cabeza» en la disposición de dispositivos de atención a situaciones de emergencia social «gracias a las organizaciones sindicales», Parrilla llamó la atención sobre las 6.000 solicitudes pendientes de evaluación del salario social.

El sociólogo analiza en esta publicación el papel de los sindicatos en el desarrollo de los sistemas de protección e integración social en nuestra comunidad. Más concretamente sobre las denominadas rentas mínimas de inserción y la conformación del salario social en Asturias. El libro acerca al papel que los sindicatos han jugado en los procesos de concertación y diálogo social en Asturias, entre el Gobierno regional, empresarios, UGT y CC OO. Para futuro, instó a ir hacia un modelo de concertación «más amplio» con actores, por ejemplo, del tercer sector, superando el carácter consultivo que ahora tienen.

 



 

 
La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro "Sindicatos, Concertación y el Salario Social en Asturias"
ccooasturias.es, 18 de octubre de 2012
Su autor, el sociólogo José Manuel Parrilla, destaca que "los sindicatos son los actores principales en las políticas de inserción social"

La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro
Esta mañana en la Universidad de Oviedo se ha presentado el libro "Sindicatos, Concertación y el Salario Social en Asturias", editado por la Fundación Juan Muñiz Zapico. Su autor, el sociólogo José Manuel Parrilla, ha señalado que "los sindicatos son los actores principales en las políticas de inserción social". En plena crisis, "el salario social y la pobreza son cuestiones que desgraciadamente no han perdido actualidad". El secretario general de CCOO de Asturias, que también intervino en el acto, resaltó que, tal como se detalla en el libro, "el momento actual requiere más que nunca el diálogo social y la concertación".

Ante más de un centenar de personas, desde estudiantes de la Universidad hasta pensionistas, el autor del libro compareció acompañado de Antonio Pino, secretario general de CCOO de Asturias; de Manuel González Díaz, decano de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo; y de José María García Blanco, catedrático de Sociología. José Manuel Parrilla resaltó el papel de CCOO que "consiguió introducir el carácter subjetivo en el salario social". De este modo, "se logro que fuera un mecanismo de inserción social, abarcando más aspecto que el estrictamente ámbito laboral".

Sobre la concertación, José Manuel Parrilla destacó que ha contribuido a construir un Estado de Bienestar que ahora esta en peligro por el tipo de respuesta política que se da a la crisis. Además, Asturias es una región precursora en estos pactos entre sindicatos, Gobierno y patronal.

Para concluir, el autor de "Sindicatos, Concertación y el Salario Social en Asturias" alertó de que "nuestro país nunca bajó de los ocho millones de personas en riesgos de pobreza". Actualmente, con la baja intensidad laboral, con unos bajos niveles de formación y la falta de ingresos, "casi uno de cada cuatro españoles está en riesgo de pobreza".
La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro La Fundación Juan Muñiz Zapico presenta el libro