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Ruta Revolución Octubre 1934 Oviedo
Rutas guiadas 2014
  

 
Ruta Revolución Octubre 1934. Oviedo
 


[PRENSA]
 
» Unas huellas de hace 80 años
El Comercio, 06.10.2014
» Tiros y dinamita calle a calle
La Nueva España, 06.10.2014
» Una ruta recupera los escenarios de la Revolución de 1934 en Oviedo
RTPA, 05.10.2014
» La Revolución de Octubre en Asturias a ‘ojos de turista’
LaMarea.com, 03.10.2014
» Una ruta va percorrer los puntos claves de la Revolución d'Ochobre del 34 n'Uviéu
Asturies.com, 03.10.2014

 

 
Unas huellas de hace 80 años
El Comercio, 6 de octubre de 2014

Oviedo, Idoya Rey

Un momento del recorrido en Martínez Vigil. [Foto: Piña]
Un momento del recorrido en Martínez Vigil. [Foto: Piña]

La fachada del Ayuntamiento, la de La Catedral, la casa de la Rúa o el monasterio de Las Pelayas presentan marcas de disparos que con toda probabilidad llevan allí justo 80 años, desde que en octubre de 1934 el movimiento huelguístico revolucionario estuvo a punto de tomar por completo la ciudad. Durante nueve días, las calles del casco histórico se convirtieron en el campo de una batalla que prácticamente se libró de ventana a ventana.

Esas huellas, muchas veces desconocidas para los ovetenses, fueron repasadas ayer a modo de ruta turística por el historiador Rubén García, el geógrafo Adrián Gayo y por Benjamín Gutiérrez, director de la Fundación Juan Muñiz Zapico, organizadora del proyecto. Durante dos horas y media medio centenar de personas recorrieron el trayecto que une el campus del Milán, donde antaño se ubicaba el cuartel de Pelayo con la plaza del Ayuntamiento. Fue la casa Consistorial uno de los primeros edificios en caer ante los revolucionarios, quienes instalaron allí el comité que estableció unas normas claras y que no dudaba en fusilar a aquellos de los suyos que las incumplieran.

Ellos querían cambiar el mundo, los mineros venían de las cuencas «a luchar del mismo modo que trabajaban, encuadrados con sus compañeros en quienes confiaban». Decían aquello de 'en la mina también se muere' y «peleaban por un mundo mejor». Por ello quedaron prohibidos los asaltos a los comercios y la quema de conventos. «Existen crónicas que cuentan cómo los mineros llevaban pan a las monjas y avisaban puerta a puerta a los vecinos de que no salieran de sus casas», explicaban los historiadores transformados en una suerte de guías turísticos. Hubo quien propuso socializar hasta la prostitución, pero el comité consideraba que las prostitutas eran compañeras camaradas.

«Las mujeres cobraron importancia por ejemplo en el barrio de La Argañosa. Eran quienes se encargaban de vigilar por si había asaltos y organizar turnos. La idea era dar a las mujeres importancia incluso en contra de la opinión de los propios compañeros entre los que había mucho machismo», relataron. Esas mujeres tenían a sus hijos y maridos luchando en la batalla que hizo saltar por los aires la Cámara Santa.

Tras la toma del Ayuntamiento, un grupo de guardias de asalto en su huida se resguardó en la torre de La Catedral. Pasaron cinco días sin agua ni comida. Uno de ellos no aguantó más y al bajar a beber agua de la pila bautismal cayó en manos de los revolucionarios. Pero lo que sí tenían esos guardias eran armas y munición. «Solo una persona con munición subida en lo alto de La Catedral podía frenar todos los ataques porque se veían todas las maniobras», narró el historiador. El objetivo de los mineros se convirtió en acabar con esos francotiradores.

En la casa de la Rúa, hasta donde llegaron haciendo butrones de una casa a otra para no exponerse a la mira de los guardias, instalaron una ametralladora con la que intentaban acabar con su enemigo. Podían haber quemado La Catedral, pero el comité revolucionario lo descartó. No obstante, era imposible controlar a todos los encuadramientos y un grupo de mineros decidió dinamitar la Cámara Santa.

Los revolucionarios tenían un problema para acabar con esos francotiradores: tenían armas que habían conseguido en la fábrica de La Vega, pero les faltaba munición. Recogían las cápsulas de las balas y las rellenaban con dinamita en un punto base que tenían instalado en la zona donde ahora se ubica la plaza de España. Para hacerse una idea había unos 6.000 mineros asaltando la ciudad y a cada uno se le daba una única bala al día.

De lo que sí proveían era de dinamita que usaron también en la quema del Edificio Histórico de la Universidad. Algo sin mucho sentido, porque lo hicieron en su retirada siendo la de Oviedo una de las universidades más progresistas. «Lo hicieron porque representaba la burguesía contra la que luchaban». El Campoamor y el convento de Las Pelayas también ardieron, pero en estos casos fueron los defensores quienes encendieron las llamas para proteger los inmuebles aledaños, los edificios que sobreviven con huellas de hace 80 años.

 




 
Tiros y dinamita calle a calle
La Nueva España, 6 de octubre de 2014

La Fundación Juan Muñiz Zapico, que ayer organizó un recorrido guiado por el Oviedo revolucionario, reivindica que la capital recupere la memoria del 34 "lejos del frentismo"

Oviedo, L. S. Naveros

Aquellos días de octubre de 1934 Oviedo fue el centro del movimiento revolucionario internacional; los ojos del mundo, de una y otra sensibilidad, se posaron en la capital asturiana, en la que el Ejército republicano y los mineros y metalúrgicos se enfrentaban calle a calle, a tiros, dinamita y bombas. Las primeras fotografías aéreas de la ciudad datan de aquellos días, y también los primeros bombardeos aéreos, cuando el mundo aún no había conocido los castigos a civiles que trístemente se hicieron famosos a medida que avanzaba el siglo XX.

Recuperar la memoria ciudadana de aquellos días y señalar los hitos de aquella lucha es uno de los objetivos del proyecto de la Fundación Juan Muñiz Zapico, de CCOO, que ayer organizó una visita guiada por las calles y edificios en los que se vivieron los enfrentamientos, junto al historiador Rubén García Riesgo. "Hacemos esta visita guiada por la enorme importancia histórica de aquellos días. Creemos que hay que recuperar y señalar esta ruta, recuperar esta memoria, lejos del frentismo", defiende Benjamín Gutiérrez huerta, director de la fundación, que ha creado un mapa, preciosamente dibujado por la ilustradora Begmont, como guía de la visita.

El recorrido parte del Milán, entonces cuartel de Pelayo, donde los mandos del Ejército republicano deciden acuartelar a los soldados, que permanecen durante todos los enfrentamientos encerrados, por temor a que se unieran a los revolucionarios. El Gobierno decide que la ofensiva contrarevolucionaria recaiga sobre cuerpos más de fiar: guardias civiles, guardias de asalto, oficiales y cuerpo de carabineros, según señala Gutiérrez Huerta.

Los revolucionarios, tras alzar a las cuencas mineras, llevaban días en el Naranco, esperando una partida de armas que no llegó. Habían llegado a través de Las Regueras, y bajaron a la ciudad cuando columnas de mineros entraron en Oviedo por el Campillín, y tomaron el Ayuntamiento, donde establecieron su cuartel general. "En la Casa Consistorial establecieron su centro de organización; ahí era donde se daban los vales de comida, donde estaba el centro de mando y a donde llevaban a los prisioneros", señala el director de la fundación.

Toman también otro centro neurálgico de la ciudad, la Estación del Norte. Entre ambos puntos, queda el Ejército Republicano, con tiradores estratégicamente situados sobre la calle, sobre todo en el número 13, la conocida como Casa Blanca. El edificio del Termómetro, entonces Hotel Inglés, y el del Banco de España, hoy Junta General, fueron tomados también por los revolcuionarios, no sin cruentos enfrentamientos. Un grupo de guardias de asalto se atrincheran en la torre de la Catedral, desde donde disparan a los sublevados. "No tenían agua ni comida, y uno que bajó a beber de una pila bautismal fue ametrallado", cuenta Huerta. Los mineros dinamitan la Cámara Santa y la lucha se libra en las naves del templo. El Ejército decide quemar el teatro Campoamor, para evitar un asalto al cuartel de Buenavista. Unos 2.000 combatientes se enfrentaron calle a calle, durante nueve días que estremecieron al mundo.

 




 
Una ruta recupera los escenarios de la Revolución de 1934 en Oviedo
RTPA, 5 de octubre de 2014

Se cumplen 80 años del estallido de la Revolución de Octubre en Asturias

La Fundación Juan Muñiz Zapico, en colaboración con CCOO e IU, han puesto en marcha hoy una ruta que recorre los principales escenarios de la Revolución de Octubre de 1934 en Oviedo que forman parte "de la historia e imagen de la ciudad y parte de su presente".

Según sus promotores, el objetivo de esta iniciativa es combinar varios campos como la historia, la geografía y el turismo y dar lugar a una ruta y un plano que permitan su uso turístico y memorialista, "sin otro objeto que ser aportación al conocimiento de la ciudad de Oviedo por residentes y visitantes".

Para poner en marcha este proyecto se constituyó un equipo interdisciplinar con el historiador Rubén García Riesgo, el geógrafo Adrian Gayo Rodríguez y el Curso de Promoción Turística Local e información al visitante de FOREM a cargo de la profesora Sandra Martínez Salvador.

Charla presentación Viernes 3 de octubre de 2014 a las 19:00 en el salón de actos del Museo Arqueológico en Oviedo Ruta guiada Domingo 5 de octubre de 2014 con salida a las 11:00 del Campus del Milán Ruta Revolución octubre 1934 en Oviedo

La Revolución de 1934 marcó un hito en la historia de Asturias y puede ser valorada como la última revolución del siglo XX en Europa y, al cumplirse su 80 aniversario, un equipo multidisciplinar ha recopilado las informaciones relativas para trasladarla a un plano y darle una estructura que permita su visión individual como una ruta al uso.

Los organizadores inciden en que tras los sucesos de 19344 "habría guerras, revueltas, involuciones... pero la última vez que la clase obrera se hizo con el poder, tomando el control de los medios de producción y organizando su propio autogobierno fue en los breves días de la comuna asturiana" y Oviedo fue parte fundamental al darse en sus calles la batalla por el futuro de la misma".

La ruta parte del actual campus universitario del Milán, la fábrica de armas para adentrarse en el casco antiguo de la ciudad y recorrer edificios emblemáticos como el convento de las Pelayas o la catedral de Oviedo hasta finalizar en la plaza de El Fontán.

El 6 de octubre de 1934 los revolucionarios asaltaron la ciudad y tomaron el Ayuntamiento para hacerse con el control un día después de la estación de tren y del cuartel de carabineros mientras que un grupo de guardias de asalta se atrincheraban en la catedral y se producían los primeros ataques a la cárcel desde un tren blindado.

Los revolucionarios tomaron después la Fábrica de Armas y el Banco de España e incendiaron el convento de San Pelayo, la Universidad de Oviedo, el Teatro Campoamor y destruir la Cámara Santa de la catedral antes de retirarse hacia las cuencas mineras el día 14 tras la llegada de las tropas mandadas por el general Yagüe.

 




 
La Revolución de Octubre en Asturias a ‘ojos de turista’
LaMarea.com, 3 de octubre de 2014

Adrián Gayo

Se cumplen ochenta años de lo que fue la “última revolución de componente obrero en Europa occidental”. La Revolución de Octubre de 1934 en Asturias es el resultado de la unidad de todas las organizaciones obreras –la Alianza Obrera-. Este hecho nos deja hazañas épicas en busca de la “revolución social” (en una República que viraba hacia el fascismo con la entrada de Ministros de la CEDA en el Gobierno).

En cierta medida se logró; apenas fueron diez 10 días, pero los trabajadores desde los “Comités Revolucionarios” fueron capaces de coordinar todas las actividades productivas y cotidianas.

Un hito que puso a la cuenca minera asturiana en el centro de todas las miradas para el movimiento obrero europeo. A mediados de la primera década del S. XXI, aún hoy, esta experiencia da lugar a continuos debates; intensos homenajes (Aída la Fuente) y publicaciones…, muchos fueron los esfuerzos por sumergirse históricamente en el contexto, sobre todo a través de los testigos vivos del hecho; pero en escasas ocasiones se ha dado voz al que fue el escenario del conflicto: la ciudad. Oviedo, aguarda todavía hoy cicatrices de unos enfrentamientos que tenían por banda sonora la dinamita.

A pesar de lo anterior, siempre que se menciona la “Revolución de Octubre”, parece que todo está dicho; como diría Martí: todo está dicho ya, pero las cosas cada vez que son sinceras, son siempre buenas. Éste es el objetivo de la Fundación Juan Muñiz Zapico, a través de un equipo multidisciplinar en el que participan historiadores, geógrafos y especialistas en turismo diseñan un itinerario para poner en valor este patrimonio urbano, hoy silenciado.

Las jornadas se inician este viernes (3 de octubre) en el salón de actos del Museo Arqueológico en Oviedo, donde se expondrán los materiales que dieron lugar a la ruta. Cabe destacar el potente material gráfico que se conserva del conflicto. Por ejemplo, imágenes del Ejército del Aire que durante, y previo a los bombardeos, fotografió la ciudad para que el General Franco dirigiera las operaciones militares desde Madrid. Este hecho es inédito en otras ciudad españolas. De esta manera, poseemos imágenes aéreas en un momento en el que aún no se había completado, ni si quiera, el Mapa Topográfico Nacional (recordemos que Franco dirigió las campañas de la Guerra Civil, 1936, con el mapa de carreteras de la Guía Michelín).

Por tanto, no sólo se cuenta con gran parte del patrimonio vivo; las edificaciones. Muchas de éstas, conservan aún impactos de bala testigos de los sucesos, aunque es difícil distinguir los que pertenecen a la Revolución o la Guerra Civil (3/5 partes del caserío fueron arrasadas en este último conflicto).

La actividad de la Fundación continúa el domingo (5 de octubre) para poner en práctica la ruta. Siguiendo la trama urbana podemos revivir por dónde penetraron los mineros, llegando hasta el corazón del Oviedo burgués que los recibió con las ventanas tapiadas y un silencio insólito.

La simbiosis entre la exposición gráfica y el contacto in situ con el medio urbano resulta una experiencia innovadora no sólo para potenciales turistas; sino también para los propios residentes, que en muchas ocasiones desconocen el patrimonio que la ciudad nos brinda si la observas de manera adecuada, en este caso: desde la piel de un revolucionario.

La experiencia que nos ofrece la Fundación Juan Muñiz Zapico con estas jornadas sin duda tendrá continuidad, ya que la propuesta no nace únicamente para engrosar las “efemérides del 34” sino que pretende integrarse entre los atractivos de la ciudad; y también, ofrecer esta posibilidad a escolares o universitarios. Aportando otra mirada al paisaje urbano -a priori-, ajeno para jóvenes o viandantes.

 




 
Una ruta va percorrer los puntos claves de la Revolución d'Ochobre del 34 n'Uviéu
Asturies.com, 3 ochobre 2014

El día 5, domingu, cúmplense 80 años del aniciu de la Revolución d'Ochobre del 34. Nesa xornada va entamase una ruta guiada n'Uviéu pelos puntos claves del llevantamientu obreru na ciudá.

La Fundación Juan Muñiz Zapico, cola collaboración de CC OO d'Uviéu y Izquierda Xunida d'Uviéu, ye la responsable de la creación d'esta ruta tres la constitución d'un equipu interdisciplinar formáu pol historiador Rubén García Riesgo, coautor del llibru sobre Los Mártires de Villafría; el xeógrafu Adrian Gayo Rodríguez; y el Cursu de Promoción Turística Llocal y información al visitante de FOREM, a cargu de la profesora Sandra Martínez Salvador. "La idea d'esti proyeutu ye combinar dellos campos, la historia, la xeografía y el turismu, dando llugar a una ruta y un planu que permitan el so usu turísticu y memorialista, ensin otru oxetu que ser aportación al conocimientu de la ciudá d'Uviéu, tanto de residentes como de visitantes", espliquen dende la fundación.

Esti domingu va ser posible facer la ruta xunto con un guía a partir de les 11 hores, con salida del campus del Milán. L'itinerariu propuestu ye'l siguiente: c/ Teniente Alonso Martínez, c/ Marcelino Fernández (Fabrica d'Armes), c/ Martínez Vigil, Conventu de Les Pelayes, c/ San Vicente, Corrada del Obispu, Travesía Santa Bárbola,· plaza Alfonso II (catedral), plaza El Porlier y Edificiu Históricu de la Universidá d'Uviéu, ·c/ Mendizábal, c/ Argüelles (Santa Clara y Teatru Campoamor), plaza Escandalera, c/ Uría , c/ Fruela, c/ Xesús y plaza de la Constitución, c/ Fierro y plaza El Fontán.

Plano - Ruta Revolución octubre 1934 en Oviedo