Juanín a través de sus escritos
Fortalecernos

La CNS es incapaz de superar su crisis, porque es la crisis de todo el sistema que la generó, porque es la consecuencia del empuje del movimiento obrero de todo el Estado, que rompiendo corsés impuso de hecho una nueva situación en donde las coordenadas sindicales son las que esta clase desea y no las que el poder le quiere imponer. No es aventurado decir que su intento de reforma sindical está siendo definitivamente enterrado; la ruptura política y sindical está cercana.

Esto plantea a CC.OO. fundamentales tareas que responden a esta situación concreta y a su unidad interna. Comisiones han sido capaces de movilizar a millones de trabajadores en las condiciones más difíciles, han impuesto un nuevo estilo de sindicalismo que impregna lo más dinámico de nuestra clase, porque, en definitiva, es la creación de ella misma. Pero nuestra tarea de hoy es vincular más establemente a todos esos trabajadores con los órganos de coordinación y dirección de esas Comisiones.

No se trata de una afiliación de tipo clásico, se trata de estabilizar, ensanchándolas y con sentido dinámico, todas las Comisiones y todos los órganos de éstas. Para esta tarea se necesita flexibilidad en las formas y capacidad creativa, pues no queremos anular el movimiento, sino, manteniendo éste, fortalecer su parte organizada dándole una mayor cohesión y dotándole de una capacidad de dirección que responda a las exigencias del presente y del futuro.

Pero tienen que ser el producto no de una reorganización por arriba, sino de multitud de asambleas de los hombres de Comisiones Obreras y de los trabajadores en general, y así lograremos representatividad, capacidad de dirección y poder de vinculación. En esta tarea nos ayudará la campaña del millón de bonos, si ésta la afrontamos con el auténtico sentido político que ella tiene, que se sitúa muy por encima de la recogida de 25 millones de pesetas: coloquios, asambleas, festivales en donde los trabajadores participen y donde nosotros expresemos el sindicato que proponemos, serán los medios para alcanzar este objetivo de vinculación. No se trata de una afiliación normal, no se trata de establecer una nueva división entre los trabajadores, esta vez entre los que pagan 25 pesetas y los que no las pagan, se trata de un mayor poder de agrupamiento en torno a la unidad sindical y desarrollar aún más el propio movimiento. Se trata de identificar establemente con nuestros planteamientos sindicales al mayor número posible de trabajadores.

Este reforzamiento de CC.OO. pasa también por una campaña de integración en las mismas de multitud de cargos sindicales, honestos y representativos, que traerá consigo gran cantidad de trabajadores que les siguen y respetan y que comparten nuestro objetivo de unidad sindical.

Sin ruptura sindical no habrá libertad sindical y sin Comisiones no habrá ruptura. La unidad interna básica para la ruptura sindical se logrará en la medida que este movimiento organizativo y esta reorganización sean capaces de recoger toda la pluralidad que en nuestro movimiento se da: organizar y reforzar ampliando, esta es la cuestión; pero organizar sin perder esos grandes logros de nuestra clase. Ese movimiento asambleario, democrático, independiente, superador de la clásica idea de la correa de transmisión, absolutamente representativo y con carácter sociopolítico, seguirá desarrollándose en el marco de ese sindicato unitario que proponemos.

Nosotros somos lo más logrado en cuanto unidad sindical; somos la unidad; hemos nacido con esa vocación, pero a nuestro lado existen siglas sindicales con las cuales es necesario llegar a acuerdos para alcanzar esa unidad total. El reforzamiento con centenares de miles de trabajadores es pieza clave para el logro del Congreso Constituyente que nosotros preconizamos y que los trabajadores exigen. Ruptura Sindical, Congreso Constituyente y unidad serán posibles en la medida en que nuestras fuerzas y presencia orgánica crezca.

(Publicado en «Gaceta de Derecho Social». Junio de 1976)

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