Juanín a través de sus escritos
Conquistar la democracia

«La democracia no consiste, solamente, en poder acudir a las urnas para depositar un voto. Tal cosa se hizo en ocasiones durante el franquismo, y el régimen no era democrático. La democracia exige toda una suerte de normas en las que se reconozcan las libertades, se garantice su ejercicio y se establezca una forma de comportamiento político igual para todos los ciudadanos, sin distinción ideológica ni exclusión de ningún tipo»... Así comenzaba, ante el referéndum, el manifiesto de la Opinión Pública Asturiana de un grupo de abogados miembros del Colectivo en Asturias de Justicia Democrática; entre ellos están los afiliados a Comisiones y que serán muy próximamente de los Servicios de Asesoramiento Jurídico Laboral de nuestra Confederación Sindical.

La prevención de estos abogados es justa. El referéndum se ha celebrado, pero al país le queda un camino que recorrer para que en él se establezca lo que realmente denominamos democracia (...). Nos pedían que dijésemos SI a una reforma política, que ante la situación real de lucha democrática en nuestros pueblos, ofrece unas migajas de libertad que en nada solucionarán los problemas ante los que nos encontramos, sino que trata de seguir marginando a los trabajadores del disfrute de esas libertades, siendo nosotros el sector más dinámico y por el que pasa la solución de la crisis y el progreso futuro de nuestra sociedad. Querían que dijésemos SI a los mismos que terminaban de aprobar el decreto de congelación salarial,, el libre despido y que cerraban el camino a la auténtica libertad sindical, o que dijésemos NO, identificándonos con los restos de fascismo recalcitrante que sigue soñando con violencias de todo tipo: cárceles, ejecuciones, tortura...

Comisiones Obreras optó por la abstención, porque exigimos primero libertad para todos, y después elecciones; las últimas no eran tales, sino una parodia de un acto tan respetable por democrático como es el depositar libremente un voto.

Comisiones Obreras reafirma que la libertad para nuestra clase no será una concesión del reformismo y su Gobierno, sino una consecución, una imposición de hecho de lo que se nos niega de derecho. La Democracia la conseguiremos imponiéndola, y para ello tenemos que actuar desconociendo lo que se nos niega: asambleas abiertas, venta abierta de nuestra prensa, afiliación abierta a nuestro sindicato, participación de todos nosotros planteando nuestras posiciones sindicales, programación de actos para recaudar fondos para el desarrollo organizativo, en definitiva, realizar lo propio de toda organización de esta clase; al hacerlo no estamos subvertiendo nada, sino imponiendo un derecho internacionalmente reconocido.

La salida hacia la Democracia pasa hoy por el apoyo a la oposición democrática en su negociación con el Gobierno, en su emplazamiento a esta negociación, pero ello será posible en la medida en que presionemos a través de movilizaciones en ese sentido, el doce de noviembre es un ejemplo de cómo la clase trabajadora no está dispuesta a permitir que se la margine. La defensa de nuestros intereses económicos pasa por la consecución de la libertad; en el camino de ella debemos imponer nuestra presencia allí donde se decida el futuro. Nadie puede negarnos el derecho a la palabra, el reformismo con sus múltiples maniobras no conseguirá marginarnos.

(Muy pocos días antes de su muerte, Juanín había escrito este texto, con destino a la prensa obrera)

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