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» El Sindicato - marzo/abril de 2011
Asturias se vuelca en el homenaje a Marcelino Camacho
» La Nueva España - 3 de abril de 2011
Otra «clase» de premio para Camacho
» La Nueva España - 3 de abril de 2011
[GALERÍA FOTOGRÁFICA] Homenaje a Marcelino Camacho
» La Voz de Asturias - 3 de abril de 2011
La huella gijonesa de Camacho
» El Comercio Digital - 3 de abril de 2011
«Marcelino Camacho no se ha ido del todo»
» La Nueva España - 2 de abril de 2011
«Marcelino Camacho fue un luchador hasta su último día, ya enfermo»
» RTPA - 2 de abril de 2011
Los compañeros de CCOO de Marcelino Camacho le rinden tributo
» Qué.es - 2 de abril de 2011
Josefina Samper dice "estar dispuesta a hacer lo que sea por seguir hablando y contando como era Camacho"
CCOO de Asturias organizó el pasado 2 de abril en Gijón, con la presencia de Josefina Samper y Yenia Camacho, el primer acto de reconocimiento que promueve una organización confederada al histórico dirigente de nuestro sindicato
Fue un acto sencillo, emotivo y reivindicativo de homenaje a Marcelino Camacho, que terminó como había comenzado: con un atronador aplauso. El pasado 2 de abril CCOO de Asturias recordó la memoria del primer secretario general del sindicato, fallecido el pasado 29 de octubre, en un acto en Gijón al que acudieron, entre otros, su mujer, Josefina Samper, su hija, Yenia Camacho, e Ignacio Fernández Toxo, secretario general de la Confederación Sindical de CCOO.
Presentado por la cantante asturiana Esther Fonseca y amenizado por el cuarteto de cuerda "Los Adioses", el acto reunió a más de trescientas personas en el "primer gran homenaje -de los muchos que habrá- que una de las organizaciones confederadas de CCOO rinde a su principal fundador", tal como señaló Toxo. La jornada comenzó con la lectura de un texto donde se hablaba de la calidad humana y sindical de Marcelino, que "siempre tuvo claro que hay que apostar por los trabajadores, por la clase obrera como sujeto de cambio". Posteriormente se proyectó un vídeo en el que los ex secretarios generales de CCOO de Asturias, Francisco Javier Suárez, Emilio Huerta, Godofredo González y Alberto Rubio, que acudieron al acto, recordaban la vinculación de Camacho con Asturias.
Por la parte institucional, el primero en tomar la palabra fue Pedro Sanjurjo, teniente de alcalde del Ayuntamiento gijonés, quien recordó que Marcelino Camacho cuenta con una calle en la ciudad desde 2004, "ya que forma parte de la historia de Gijón". Graciano Torre, consejero de Industria y Empleo, leyó una carta del presidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces, en la que mostraba "el reconocimiento y admiración a uno de los referentes de la democracia".
El secretario general de CCOO de Asturias señaló que se rendía homenaje a "una figura histórica en nuestro país y fuera de él, sin duda la más importante del movimiento sindical de la segunda mitad del siglo pasado". Antonio Pino resaltó que cuando Marcelino decía que venir a Asturias no era ir a cualquier sitio, "mostraba el gran aprecio que tenía por esta tierra y por el coraje de su gente". En palabras de Pino, "fue un hombre bueno de una grandeza personal impresionante, y su legado nos da ejemplo y fuerza en un momento en que existe una continúa amenaza contra el Estado del bienestar y contra las organizaciones sindicales".
Para comenzar su intervención, Ignacio Fernández Toxo recordó la vinculación de Camacho con Asturias, donde está Mina la Camocha, el germen fundacional del sindicato. Este homenaje "es el reconocimiento de una actividad que confirma la huella que ha dejado en la sociedad asturiana". Marcelino, prosiguió el secretario general confederal, "tuvo un sueño, la unidad sindical, que no logró alcanzar, a pesar de lo cual construyó una gran confederación sindical que es el primer referente de los trabajadores del país". Toxo advirtió de la deuda que se tiene con el movimiento obrero y con Camacho, "que hubiera merecido un Premio Nobel", pero "desgraciadamente, la historia la escriben otros".

La familia, que fue recibida con un gran aplauso, con todo el público en pie, puso fin a la jornada. Su hija Yenia destacó que "Asturias es un sitio especial para nosotros, ya que tenemos un sentimiento muy profundo por sus luchadores en defensa de la libertad y de los trabajadores". Siguiendo con la línea de las anteriores intervenciones, Yenia señaló que "estamos aquí para reivindicar la memoria de mi padre. Es un acto más de lucha, para que su ejemplo no acabe en el baúl de los recuerdos". Su hija recordó que "Marcelino era un hombre pegado a los demás y que escuchaba antes de tomar una posición, del mismo modo que se deben escuchar a las bases".
Su mujer y compañera Josefina Samper rememoró los años de la clandestinidad y la prisión y señaló que "siempre hemos luchado, nunca nos acobardaron y nunca dimos un paso atrás". Tras la intervención de la familia, el homenaje finalizó con la interpretación de la Internacional y los puños en alto del público.
Fernández Toxo afirma que el histórico líder de Comisiones Obreras «mereció un Nobel» y pide «un discurso alternativo desde la izquierda»
Eloy Méndez
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| La viuda de Marcelino Camacho, antes del homenaje. |
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«Existe un intento interesado por hacer olvidar la lucha obrera. Creo que la historia reciente tiene una deuda con ese movimiento», dijo Fernández Toxo durante su discurso, tras hacer mención a la mina de La Camocha como «símbolo fundacional» del sindicato. «Marcelino siempre estuvo muy vinculado a Asturias por su batalla en favor del naval, la minería, la siderurgia... Incluso cuando las víctimas de los accidentes laborales eran extranjeros. Porque era un internacionalista, que no valoraba el lugar de nacimiento, sino la condición de clase», subrayó ante un auditorio entregado, después de la proyección de un vídeo en el que todos los secretarios generales de la historia del sindicato en la región alabaron la figura del homenajeado.
El líder de Comisiones Obreras también tuvo un emotivo recuerdo para Juan Muñiz Zapico, «Juanín», líder histórico del sindicato en la región fallecido en 1977 en un accidente de tráfico y que da nombre a la Fundación encargada de organizar el acto de ayer. «Estaba llamado a lograr grandes metas, era capaz de haber trascendido los límites de Asturias», resaltó.
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| Los asistentes cantan la «Internacional». | |
Por su parte, el secretario general de Comisiones Obreras en Asturias, Antonio Pino, calificó a Camacho de «ejemplo de integridad, dispuesto siempre a aceptar la crítica y la discrepancia». Similares alabanzas lanzó el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, que leyó una carta escrita por el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, para alabar «la honestidad y lucha por una sociedad más justa» encarnadas por el soriano. Por último, el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, en representación municipal, puso en valor la relación entre el líder sindical y la ciudad, que en 2004 le dedicó una calle, y regaló a sus familiares un libro sobre la historia gijonesa y un pañuelo del Instituto de la Mujer con el lema «Las mujeres tejemos el futuro». El sentido homenaje, que contó con la actuación de un cuarteto de cuerda, se cerró, puño el alto, con la «Internacional».
«Luchamos la vida entera y no pudieron con nosotros», señala la viuda
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| Por la izquierda, Ignacio Fernández Toxo, Josefina Samper, Yenia Camacho y Antonio Pino, ayer, en Gijón-Sur | |
Samper es sencillez. «Cuando iba a hacer la compra al mercado de Carabanchel, la frutera me ponía unas piezas de más para que se las diera a los presos políticos», explicó con una sonrisa perenne, de mujer que cree en lo que dice. «Nunca les impusimos a nuestros hijos el camino por el que tenían que ir, ellos lo escogieron», aseguró en presencia de Yenia, que complementó a su madre con una intervención más política y menos humana, pero que puso en pie al salón de actos al recordar cómo Camacho lamentaba, en sus últimos años, que los «congresos de ahora se hicieran de arriba abajo y no al revés», contando con los militantes. «Nuestra batalla por una democracia social y económica va para largo, así que es necesario aprender en la lucha», concluyó entre aplausos.
CCOO de Asturias celebró en tierras asturianas un homenaje póstumo a Marcelino Camacho, fundador del sindicato, que falleció en octubre del pasado año. El acto tuvo lugar en el salón de actos del centro municipal integrado Gijón Sur.
Isaac Rubio
La familia del fundador de CCOO reivindica su memoria como un acto más de lucha
E. G. Bandera, Gijón
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| Josefina Samper, ayer, entre Toxo y Pino, en el salón de actos de Gijón-Sur. [Foto: F. Robles] | |
Al acto, que se celebró en Gijón por ser Mina La Camocha el más que posible embrión de Comisiones Obreras en 1957, es el primero que realiza una organización confederal del sindicato. "Y no es casualidad que así sea", explicó el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, "porque en Asturias es donde se residencia el mito fundacional de las Comisiones Obreras. La Camocha está escrita en letras de oro en los genes de este sindicato y la presencia de Marcelino fue constante en Asturias. encabezando las luchas de la naval, de la siderurgia y de la minería". Yenia Camacho, hija del líder sindical, certificó los "muchos recuerdos" que su padre y ella misma guardaban de Asturias y el "sentimiento profundo" y el agradecimiento que siempre tuvieron a "los luchadores de Asturias".
La batalla de hoy y mañana Camacho, militante como toda la familia, reivindicó la memoria de su padre y advirtió de que debe recogerse su testigo. "‘Somos muchos los que pensamos igual’, decía incluso en la clínica, antes de morir", aseguró Camacho, para reclamar esa memoria "como un acto más de lucha". El mensaje que, de hecho, su padre quiso dejar para después de su muerte es claro en ese sentido: "Buscar las cosas útiles de su vida para la batalla de hoy y la de mañana". El auditorio recibió las intervenciones de la mujer y la hija de Marcelino Camacho en pie, con una gran ovación. Y los mismos aplausos se escucharon cuando Yenia Camacho recordó que el sindicalista fallecido no acababa de entender que, hoy, los congresos sindicales se realicen "de abajo para arriba".
Toxo, que intervino antes que la familia, rememoró las numerosas ocasiones en las que Camacho visitó Asturias. Una de ellas, como otras tantas, muy sentida, con motivo del entierro de Juan Muñiz Zapico, cuya viuda, Genita Torre, estaba presente en el auditorio. "Juanín estaba llamado a jugar papeles mucho más allá, era un valor firme y eso lo sabía Marcelino", dijo Toxo, que también quiso reivindicar la memoria de Camacho. "La historia muchas veces es injusta con las personas y la reciente de este país tiene una deuda de justicia con el movimiento obrero, con Marcelino Camacho. Si Marcelino hubiera sido sudafricano tendría el Premio Nobel como Mandela, pero la historia la escriben otros".
El líder de CCOO insistió en la importancia del papel que tuvo el movimiento obrero en la historia pasada de España. "La democracia hubiera tardado mucho más en llegar", dijo, mirando también al presente: "Hoy estamos en un momento complicado, con una crisis económica y una crisis de valores, la más perversa a la que sin duda gente como Marcelino estaría enfrentándose". El día en el que José Luis Rodríguez Zapatero anunciaba su marcha en 2012, Toxo también aprovechó para insistir en el rechazo frontal a las políticas de ajuste del Gobierno, "que sólo prolongarán la agonía de España". La huella dejada por Camacho guarda frases que sirven para estos momentos: "La fuerza de los trabajadores viene dada, porque son la mayoría".
El sindicato recordó a su fundador también a través de un pequeño documental en el que participaron los anteriores secretarios generales de CCOO de Asturias. El actual, Antonio Pino, destacó que "pocas personas públicas han reunido tanta admiración" como Camacho, cuyo ejemplo "palpitará para siempre en la historia de CCOO y el movimiento obrero". Pino recordó que su última visita a Asturias fue con motivo del 25 aniversario del sindicato. "Estaba muy unido a esta tierra, no sólo por compartir la lucha con Juanín Muñiz, sino que sentía un profundo aprecio por Asturias y por el coraje de sus gentes". En aquella última visita, relató, "nos recordó los tiempos de la clandestinidad, el proceso 1.001, los años de cárcel, y nos emocionó a todos cuando dijo que venir a Asturias no era ir a cualquier sitio. Y también cuando dijo que nuestro sindicato no aceptara nada que no avalen los trabajadores".
Camacho no pudo asistir, sin embargo, a Langreo cuando su nombre entró en el callejero. También forma parte del nomenclátor gijonés, como recordó el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, que excusó la presencia de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, por encontrarse en el Comité Federal del PSOE. "La sociedad es más integrada, más participativa gracias a ejemplos como Camacho", valoró el edil. También el consejero de Industria, Graciano Torre, destacó la "huella indeleble" del sindicalista, del que el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, también en Madrid, recordó mediante una carta el valor de su actividad clandestina. "Fue un testimonio de gerenosidad y entrega de los que nos enfrentábamos a la dictadura. No debe olvidarse su protagonismo en la lucha contra la dictadura y en la recuperación de los derechos sociales", decía Areces en la misiva, "siempre estuvo muy ligado a Asturias y era una persona íntegra, valiente y coherente".
CCOO homenajea al líder sindical sin cuya acción «la democracia hubiera tardado más en llegar a este país»
E. Arenas, Gijón
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| Toxo, Josefina, Yenia y Pino, en el homenaje a Camacho. [Foto: Sevilla] | |
Al acto de homenaje, organizado por la organización confederal de CCOO y al que asistieron la viuda del sindicalista, Josefina Samper, y su hija Yenia, se constató que «Marcelino no se ha ido del todo».
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, que se encontraba en la reunión del comité federal del PSOE, envió un carta que fue leída por el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, en la que recordó que el sindicalista, al que calificó de «íntegro, vital, valiente y coherente» y que «estuvo siempre muy ligado a Asturias».
El secretario general de CCOO de Asturias, Antonio Pino, calificó a Camacho de «figura de dimensión histórica de este país y una de las más respetadas de nuestra historia». Añadió que «estaba muy unido a Asturias y sentía un profundo aprecio por esta tierra y por el coraje de sus gentes. Su ejemplo palpitará para siempre en el movimiento obrero».
Toxo, por su parte, señaló que el movimiento obrero español tiene una deuda de justicia con Marcelino Camacho y dijo que «la democracia hubiera tardado más a llegar en este país si no fuera por personas como Marcelino Camacho».
«Hicimos miles de cosas juntos y sin discutir nunca; le echo mucho de menos»
J. L. Argüelles, Gijón
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| Josefina Samper Marcos León | |
-¿Usted era ya militante comunista antes de conocerle?
-Yo estaba en el exilio, en Orán. Nací en las Alpujarras de Almería. Mi padre era minero, pero cuando cerraron las minas nos fuimos a Argelia. Y es en Orán donde conozco a Marcelino, pero mucho más tarde. Allí fui al colegio, dentro del diez por ciento que reservaban para los españoles, pero empecé a trabajar pronto en una fábrica de mermelada, a los 13 años.
-¿Toma conciencia política?
-Tomo conciencia con la llegada de la emigración política, una vez finalizada nuestra Guerra Civil. Era una de las niñas que llevaban alimentos a los refugiados del «Estambul», un barco que no dejaron entrar en Orán.
-¿Cuándo conoce a Camacho?
-Marcelino estuvo en prisión después de la guerra, en varias cárceles. Después le llevaron a hacer fortificaciones entre el Marruecos español y el francés, pero se escapa y llega a Orán. Yo ya militaba en la JSU, pero a los 13 años el hermano pequeño de Carrillo, Roberto, me pasa al PCE. Y a Marcelino lo conozco en enero de 1943. Me dicen que se habían escapado tres muchachos del campo de concentración de Larache. Era un muchacho joven, con mucho pelo, un pantalón y una «p» de penado en el pecho.
-¿Y se hicieron novios?
-Más tarde. Él empieza a trabajar en una empresa. Yo he procurado aprender siempre cosas que me sirvieran, así que por las tardes aprendía a coser en casa de una amiga, que tenía un hermano en la misma fábrica en la que trabajaba Marcelino. Y por él me mandó una nota porque quería hablar conmigo. Nos vimos y así nos hicimos novios.
-O sea, que ya le gustaba.
-Era muy buena persona, lo único es que estaba delgadísimo. Nos casamos en Orán, en 1948.
-¿Cuándo vuelven a España?
-En 1957. Fue muy duro, porque ya teníamos a nuestros dos hijos, Yenia y Marcel. A Marcelino ya lo habían detenido y encarcelado seis meses en Orán. Nosotros preguntamos y nos respondieron que podíamos volver, porque Marcelino no tenía delitos de sangre, sólo la fuga del campo de trabajo. Nos instalamos en Madrid, tres años con una prima en Lavapiés, y él empezó a trabajar en la Perkins.
-¿Reanuda inmediatamente su actividad política y sindical?
-Nunca la dejó. Entró a trabajar en septiembre de 1957 y en diciembre ya es elegido enlace sindical. Su hermana nos dejó dinero y nos fuimos a Carabanchel. Marcelino me dijo que eligiera yo, así que escogí Carabanchel porque estaba más cerca de la cárcel.
-Sin duda era previsora.
-Sabía que tarde o temprano la Policía de la dictadura le detendría. Primero fueron las continuas citaciones en Comisaría y le detienen en 1966. Todos los días había un coche con tres policías frente a nuestra casa y otro junto a nuestra puerta.
-¿Y cómo llevaba usted las detenciones constantes y las condenas a prisión?
-Yo me quedaba con los hijos, trabajando, luchando. He hecho pantalones, jerséis...
-Y puso de moda el famoso «marcelino»...
-Vinieron a decirme que patentara aquel jersey, pero les dije que no, que hicieran el modelo sin problemas mientras dieran trabajo a la gente. Ahora ha vuelto a ponerse de moda; sí, he tricotado muchos jerséis. Lo malo que había en la cárcel es que no podíamos ni comunicar en condiciones con nuestros familiares, así que encabecé una protesta para pedir cambios. Estuvo preso, por distintos procesos, incluido el «1001», nueve años; salió cuando murió Franco. Yo era militante desde muy jovencita y consciente de que las cosas cambiarían con la lucha, pero me dolía mucho ver a una persona tan buena como Marcelino en la cárcel; le echo mucho de menos, porque para mí lo era todo. Hemos hecho miles de cosas juntos, incluida la de engañar a la policía, pero jamás discutimos.
-¿La sociedad española ha sido justa con luchadores por la democracia como Marcelino Camacho?
-Ha habido de todo. Pero Marcelino y yo no luchábamos por nosotros, sino por que el ser humano tuviera la vida asegurada desde que nace hasta que muere, sin miedos; no queríamos la Luna.
-Suya es una frase histórica: «Ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar».
-Y así fue hasta su último día, un luchador. Incluso cuando estaba ya muy enfermo decía que para cambiar las cosas hay que luchar. Él sentía que su gran obra era Comisiones Obreras.
En Gijón, Comisiones Obreras ha rendido homenaje al que fuera fundador y primer Secretario General de este sindicato Marcelino Camacho. Un acto al que ha asistido su viuda, que ha estado arropada por amigos y compañeros de su marido de la clase sindical y política.
El actual Secretario General, Ignacio Fernández Toxo, también ha estado presente en este homenaje, el primero que se le hace en Asturias. Otro de sus asistentes, el Secretario General de CCOO de Asturias, Antonio Pino, ha dicho de Camacho que fue un hombre determinante para la democracia en España.
El histórico sindicalista falleció en octubre del año pasado. El año pasado acudieron a su funeral miembros de la Corona y del Gobierno de la nación y representantes de todas las fuerzas políticas, organizaciones empresariales, sindicatos nacionales e internacionales.
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| La viuda de Marcelino Camacho recibe muestras de cariño | Declaraciones de Josefina Samper en el acto homenaje a Marcelino Camacho del 2 de abril de 2001 en Gijón | |
Gijón/Oviedo, Europa Press
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Momentos antes de iniciarse el homenaje organizado por CCOO de Asturias que se ha celebrado en el centro municipal de Gijón-Sur, Josefina Samper ha vuelto a atender a los medios de comunicación y ha vuelto a explicar una vez más como conoció a Marcelino Camacho y como fue su vida.
Así, al ser preguntada por "cómo era Marcelino Camacho", su viuda lo ha resumido en una frase: "Con deciros que estuve la tira de años casada con él, nunca he consiguido pelearme con el, y mira que lo intenté, pero Marcelino siempre me decía que por cómo íbamos a reñir y enfadarnos por una cosa tan insignificante con todas las cosas graves que había por ahí".
Samper, que estuvo acompañada de su hija en su visita a Gijón, se ha vuelto a emocionar recordando a "una persona bellísima en todos los sentidos" y de nuevo ha recordado que su casa "siempre ha estado abierta a todo el mundo y han sido muchas las personas que han pasado por ella pidiéndole ayuda o simplemente para saludarle".
"A nadie ha despreciado nunca y no preguntaba ni el nombre de las personas que acudían a él pidiéndole ayuda", ha dicho Samper, que ha recordado que cuando le conoció estaba "recién salido del campo de concentración".
REPRESENTACIÓN INSTITUCIONAL
El sindicado CCOO de Asturias ha querido organizar un "sencillo" homenaje a quien consideran una de los grandes protagonistas de la historia de este país" y la "figura más importante del movimiento sindical internacional de la segunda mitad del siglo XX", Marcelino Camacho.
En el mismo han estado presentes el secretario general de CCOO Igancio Fernández Toxo y el secretario de CCOO de Asturias, Antonio Pino. También ha estado presente el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, así como representantes del ayuntamiento de Gijón.
El sindicato, que ha elegido Gijón porque aseguran que "la historia de la organización está muy ligada a esa ciudad, concretamente a La Camocha".